Fiebre
Israel Cañizares AndújarPartager
Literatura from 2014-04-20 Image from 2016
¿Que esconde la alfombra de fiebre? para que el interés de las estrellas más preciosas y brillantes del cielo, quieran circular en tu luna de penumbra corrupta, por un pasado secreto, y contemplado con el asombro de quién siente por encima del miente.
La percepción de la ambición retumba en mis oídos, destinados a ser castigados en la envidia de nacer. Bien criado en la oscuridad de observar y sin saber lograr conmocionar, como otorgar que es hablar, cuando es amar el cegar, y descubrir que es cierto el desierto de ser certero en el presentimiento, he perdido el don de adorar, cuando es sellar, como se puede desear al dios de la destrucción y la muerte. Cuando crear y vivir es lo que quiere mi mente, the intentional arrogance has forced me deep in the question of feel like.
Breath of a key, let me sit close on the floor of your door, as tree wrote in your history of mind.
Slow down the step of my set, as wet is my fresh fire of weirdness, in the rip of freedom from my past.
Be the present as present of faith in nothing and none. Bite the frontal lip up your mouth as laugh caught of impression in your mention.
Believe there is something else I can show. I would never be done as my rhythm goes and back, inside out as devotion for an option in the solution like percussion.
Fiebre y más fiebre, como la peste de enfermedades que se crean como hienas de imanes que pesan en cruz, y una luz de frialdad que quema, la muerte, el dolor, el miedo, abundan en un mundo helado por un desierto de lanzas entre indios y vaqueros, entre hormigas y saltamontes, pérticas a la caza del jabalí más preciado, ases de mangas cortadas, dolores y agachas de ceder a la espera de un círculo, en la similitud del bastón de quién otorga, se muerde la cola como serpiente en un boomerang de leyenda.
Sólo el amor puede salvar este mundo de miseria e histeria.
El placer del mareo y del temblar, en una debilidad que más puedes dar que sembrar, en un vicio de oscuridad y una luna que brilla ascendente paralela al sol valiente.
Idealizada por un griego en el Egipto de la madre tierra.
Frota, frota que el humo sale y ciega, no es que buscar, sino dónde.
No es donde buscar sino el que.
Que todo esta dentro y nace, y nace, y muere.
Entierra el castigo, la ira que es mirra, y da paso a un bucle de nada más que controlar los sueños. Sacia tu sed con calor, por poner tu mano sobre su frente y besar el suelo que pisa, como un chocolate blanco en un negro pastel de risa y misa.
Tan agrio y dulce como la soledad, en la libertad del silencio.
La torre de la mar muerta.